Autor/Fuente: lostiempos.com
Publicado: lunes noviembre 9, 2020
Luis Arce Catacora es desde ayer presidente de Bolivia. El exministro de Economía juró al cargo con un mensaje cargado de ataques al saliente Gobierno transitorio, poca autocrítica respecto a la anterior gestión del Movimiento Al Socialismo (MAS) y con varios dardos contra sectores de oposición, a los que tildó de “minorías excluyentes”. Sin embargo, prometió combatir la pandemia, redistribución de las riquezas y trabajar por la unidad del país.
En el acto de posesión, Arce lloró, repartió abrazos y saludos y juró al cargo con la mano en el corazón (no con el puño izquierdo en alto, como lo hacía su antecesor, Evo Morales). En su discurso, no mencionó al expresidente, su mentor político y de quien fue ministro por 13 años.
El jefe de Estado fue posesionado en el hemiciclo de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), en La Paz, ante tres presidentes, cuatro cancilleres y más de 10 delegaciones internacionales, que se mezclaron con los más de 150 senadores y diputados y familiares de las nuevas autoridades, quienes rebasaron la capacidad de este auditorio. Afuera, en plaza Murillo, miles de simpatizantes del MAS festejaban bajo la atenta mirada de centenas de guardias sindicales, traídos de diversos puntos del país para dar “seguridad” al jefe de Estado.
El mandatario terminó su día con reuniones bilaterales con sus pares de Colombia, Iván Duque; de Argentina, Alberto Fernández, y de Paraguay, Mario Abdo, además de delegaciones y cancilleres de otros estados.
La protesta de los legisladores opositores por los dos tercios en las cámaras legislativas no quitó brillo al acto, pero marcó políticamente el acto.
En su discurso, Arce identificó tres tipos de crisis en el país y responsabilizó de todas ellas al Gobierno transitorio. No mencionó nada sobre los 14 años anteriores en los que él fue ministro de Economía.
“Hoy, nuestra Patria enfrenta una triple crisis iniciada en noviembre de 2019 con el golpe de Estado y profundizada con la pandemia”, indicó.
Señaló que la primera es la crisis política que generó “un Gobierno que no salió de las urnas ni del respeto de los reglamentos de la ALP ni mucho menos de su apego a la Constitución”.
La segunda, la crisis sanitaria producto de la aparición de la pandemia de la Covid-19 en Bolivia, “y a la que el gobierno de facto no pudo ofrecer ninguna respuesta integral adecuada”, añadió.
Tercero, la crisis económica “derivada de la incapacidad del Gobierno para generar estabilidad y crecimiento con justicia social, en un año se retrocedió en todas las conquistas del pueblo boliviano”.
Arce remató diciendo que “hay quienes han argumentado que la situación actual es producto única y exclusivamente de la acción de ese enemigo silencioso llamado Covid-19, pero querer echarle toda la culpa a la pandemia de esta situación no es correcto: la crisis se venía conformando en el horizonte desde el golpe de Estado, tras el cambio abrupto de la política económica y se agudizó a raíz de los efectos de la crisis sanitaria”.
Aseguró que el Gobierno transitorio deja una economía con cifras que “no se veían ni en una de las peores crisis que sufrió Bolivia” por lo que “tenemos ante nosotros el gran desafío de volver a reconstruir nuestra economía, de generar certidumbre, de generar crecimiento con redistribución del ingreso, de reducir las desigualdades económicas y sociales”.
Luego de su discurso áspero, Arce dio algunas señales de conciliación.
“A pesar de las diferencias, estamos en la obligación de estar a la altura del pueblo, que nos demanda unidad, paz y certidumbre. Unidad y complementariedad entre oriente y occidente, entre el campo y la ciudad. Todos somos Bolivia, debemos poner fin al miedo en Bolivia”, dijo.
Afirmó que cree en la justicia, no en fomentar un ambiente de resentimiento y de venganza, que no respete la diversidad de pensamiento, en donde ser de otro partido o color político te hace ser objeto de odio.
Arce también habló a su familia; a su esposa y sus hijos, a quienes pidió cinco años más de paciencia, pues, dijo, que tiene que trabajar por la patria.
ARCE APUESTA POR COOPERACIÓN SUR-SUR
El flamante mandatario Luis Arce dijo que reivindicará la integración Sur-Sur en un mundo globalizado en que no se impongan designios desde el Norte.
Propugnó la unidad política de la diversidad de América Latina y el Caribe, y mencionó que la Celac es la mejor vía para conquistar tan noble e histórica causa.
En la subregión, planteó la recuperación de la Unasur como espacio de integración y un “mecanismo de concertación política en la que nos encontremos todos, independientemente de la orientación política”.
ARCE NO DA DETALLES DE PLAN DE COVID-19
Luis arce aseveró que uno de los retos más duros es la crisis sanitaria producto de la aparición de la pandemia de la Covid-19 en Bolivia, “a la que el gobierno de facto no pudo ofrecer ninguna respuesta integral adecuada”.
“Trabajaremos incansablemente sirviendo al pueblo boliviano. Venceremos a la pandemia, triunfaremos sobre la crisis como ya lo hicimos en años anteriores, porque somos un pueblo luchador, perseverante y valiente que mira sin miedos y con optimismo y con la fuerza de saber que somos capaces de conseguir”, dijo.